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lunes, 2 de abril de 2012

Aquapilates


AquaPilates para mantenerte en forma.

Las clases de aquapilates están orientadas a mejorar el control postural y la tonificación de la parte central del cuerpo, es decir, la zona lumbar y abdominal, que se consigue a través de movimientos fluidos basados en la respiración y relajación activa.

Este método te permite trabajar específicamente cualquier parte de tu cuerpo sin ningún riesgo de lesión, debido a la seguridad del propio método pilates y todos los beneficios de trabajar en agua. Cuando estás en el agua tu cuerpo soporta un 25% del peso corporal lo que trae numerosos beneficios.
Las sesiones de aquapilates cuentan con un beneficio extra, que es la quema de calorías adicional, ya que el agua incrementa la intensidad del ejercicio y activa el metabolismo. El agua también aumenta el factor relajación, lo que convierte a esta actividad  ideal para quienes sufren de problemas de estrés o ansiedad

Cualquier movimiento que se realice en el agua tendrá una resistencia a vencer mayor que la del aire. Aprovecharemos esta resistencia para la realización de diferentes ejercicios en todos los planos de movimiento, con la ventaja que el sujeto puede elegir el nivel de resistencia: a más fuerza realizada más resistencia ofrece el agua. “La resistencia multidimensional facilita el equilibrio y la pariedad en los músculos agonistas/antagonistas”

Esta resistencia también puede incrementarse con utilización de material, como pueden ser las aletas, l manoplas, bandas elásticas, etc., consiguiendo que a una misma velocidad de movimiento la fuerza a realizar sea superior. Obteniendo músculos firmes y fuertes.

Esta Actividad la pueden realizar personas de todas las edades, sexo y diferentes niveles de condición física.
Antes de meternos en el agua se recomienda cierta experiencia con los ejercicios básicos de pilates en tierra, ya que facilitará la sesión, aunque no es imprescindible. La temperatura de la piscina será agradable, ni muy caliente ni fría, y el agua nos llegará a la altura del pecho o de la cintura, dependiendo de los ejercicios que vayamos a realizar.

Como trabajar

En la tierra el trabajo consiste en “levantar algo” contra la gravedad. En el agua, la intensidad aumenta cuando brazos y piernas se mueven hacia abajo contra la flotación. Ésta facilitará los movimientos hacia arriba y proporcionará resistencia a los movimientos hacia abajo.

Hay que tener en cuenta que cada vez que se realiza un movimiento hay que dejar un cierto tiempo para “superar” las corrientes e intentar mantener siempre una correcta alineación respetando los principios del Método. Hay que tener en cuenta que en cuanto ponemos a una persona en posición horizontal bien sujeta al borde de una piscina o bien a una colchoneta, se produce de inmediato una co-contracción mayor del transverso y la musculatura paravertebral profunda de la que se produce en el medio terrestre, algo a lo que, si el individuo une una contracción voluntaria estará trabajando mucho más esa musculatura.

Siempre se podrán utilizar materiales con el fin de ayudar o resistir dichos movimientos. Estas técnicas se complementan con el fin de desarrollar fuerza, equilibrio o relajación con el movimiento completo de todo el cuerpo

Beneficios generales:
Realizar pilates en la piscina es lo mejor para el dolor de espalda, pero igualmente resulta perfecto para el desarrollo de la musculatura abdominal.
Practicar pilates en el agua, fomenta nuestra flexibilidad, ya que el agua tibia relaja nuestros músculos y mejora el movimiento de las articulaciones.
Practicarlo con regularidad hará que respires mejor, ganarás fuerza, mejorará tu circulación, la densidad ósea y combatirás el estrés.
Anímate y sumérgete en los resultados del aquafitness, obtendrás en poco tiempo resultados increibles.
Para mayor información www.claudiah2o.com, fitness@claudiah2o.com , o sígueme en mi blog claudiah2oblogspot.com o en twetter @fitnessh2o

martes, 6 de marzo de 2012

Wateryoga


Wateryoga: Yoga en el agua

Hacer una clase de yoga en agua es muy gratificante, tanto mental como físicamente, sientes un bienestar total, mucha tranquilidad y relajación.

Es altamente recomendado desde niños hasta adultos, sobretodo en casos de sobrepeso, obesidad, problemas de los huesos, de la columna, para embarazadas y para todos aquellos que no posean ningún problema y que desean explorar esta nueva experiencia en el agua.

Todo a nuestro alrededor es agua, tanto dos tercios de nuestro planeta como el 60% de nuestro cuerpo, sabemos que el agua despierta en nosotros una sensación inconsciente de protección y placer. Nosotros nacemos en el agua.

En el agua hay mayor libertad para coordinar movimientos, fortalecer y relajar la musculatura, ya que el ejercicio pareciera más suave (recuerda que el agua es más densa que el aire, es una resistencia dinámica y te ofrece resistencia en todos los planos de movimiento) y dentro del agua se pesa menos ya que el agua soporta tu peso, dependiendo de la profundidad que trabajes trabajas con el 25% de tu peso corporal.

Algunos lo llaman Yoga Acuático, Water Yoga, Woga, Yoqua, Aqua Yoga y todavía existen otras denominaciones que se refieren a lo mismo: una perfecta conjunción de relax, meditación, flexibilidad y concentración. Se puede realizar en verano en piscinas, en el mar, en el río, lago, en la bañera de nuestras casas (con agua templada), con la ducha (hay infinidad de ejercicios y variantes) como también en invierno, en piscinas climatizadas, en un Jacuzzi, etc.)

Esta nueva forma de yoga es más común en agua templada lo que facilita que los músculos se relajen y a la vez adquieran una mayor fortaleza. Todo ejercicios que se realice en el agua va a demandar mayor esfuerzo por parte del deportista, esto se nota al esforzarse por buscar un equilibrio o un punto fijo dentro del agua.

Se sabe que el efecto terapéutico del agua templada contribuye en lograr una buena
relajación y si nos remontamos a la historia los griegos y los romanos solían construir piscinas con agua templada también con el mismo fin: relajar la mente y el cuerpo.

Se pueden realizar de forma individual o en grupo. Algunas posturas se realizan en flotación, y otras con los pies en el suelo o apoyados en el borde de la piscina, por ello se pueden realizar en cualquier tipo de agua, que cubra o no, aunque siempre a una temperatura entre 34 y 36 grados ya que los músculos se relajan mejor en agua cálida.

Es benéfico y apto para todos más allá de nuestras posibilidades físicas. El agua templada hace que nuestro cuerpo se relaje, que nuestros músculos y articulaciones sean más flexibles sin dolor. En el agua los movimientos parecen deslizarse de forma suave, favoreciendo el relajamiento que deseamos alcanzar. Además un enorme beneficio de este medio es que no se corren riesgos de lesiones, ya que las actividades acuáticas tienen la ventaja añadida de reducir el impacto en las articulaciones y la sobrecarga muscular, por eso también muchas posturas se pueden mantener por un periodo más prolongado de tiempo.

Todos pueden realizarlo desde niños para mejorar problemas de columna hasta adultos y es altamente recomendado para personas:
  • con capacidades corporales limitadas,
  • para aquellas que padecen artritis o patologías óseas similares,
  • después de algún accidente como medio de rehabilitación,
  • también para personas obesas o con sobrepeso que desean iniciar actividad física,
  • incluso para embarazadas por los beneficios del agua arriba mencionados.
El yoga acuático une el placer natural que proporciona el agua a los beneficios del yoga tradicional, que busca el control interno y externo del cuerpo y la mente a través de ejercicios de flexibilidad, meditación, concentración y relajación. Debido a la poca gravedad que el medio ofrece y al no haber un punto fijo para usar de soporte, el practicante es obligado a encontrarlo dentro de su propio cuerpo. También se ha comprobado que la relajación en un medio acuático proporciona una rápida y precisa conexión con nuestra memoria subconsciente.

La estructura de la clase es similar a una que una clase normal de hatha yoga (técnicas de respiración, ejercicios de precalentamiento, secuencia de asanas (vinyasas) adaptados especialmente al medio acuático empleando también algunos accesorios para piscina y se concluye con una relajación final (donde la meditación es posible también).

De todas maneras se recomienda elaborar un programa específico para cada individuo. Para aquellos que les guste el dinamismo y que estén en condiciones físicas óptimas se diseñan también ejercicios mas vigorosos con vinyasanas que requieren una mayor exigencia corporal.

Se pueden realizar de forma individual o en grupo. Algunas posturas se realizan en flotación, y otras con los pies en el suelo o apoyados en el borde de la piscina, otras sentados, no siempre es imprescindible que el agua cubra todo el cuerpo. Se aconseja en casos específicos de yogaterapia que la temperatura oscile entre 34 y 36 grados en invierno, y entre 20 y 25 grados en verano ya que los músculos se relajan mejor en agua cálida y una temperatura más baja de la deseada puede producir hipotermia.

Todo depende de cada individuo, sus necesidades y sus posibilidades. Para aquellas personas que no padecen de ningún problema y solo desean disfrutar en verano los beneficios del Yoga acuático no se requiere la climatización del agua, porque como hemos dicho antes se puede realizar en sitios naturales también.

No es necesario saber nadar o respirar debajo del agua (en esos casos el profesor diseña
ejercicios específicos que contribuyan para esta práctica). Algunas clases se focalizan más en la parte física y otras en la parte meditativa. La meditación en el agua ofrece grandes beneficios también. Muchos deciden hacerlo al final del día puesto que los efectos relajantes del agua y la meditación favorecen para conciliar mejor el sueño. La duración de la clase puede variar de treinta minutos a una hora.

Algunos beneficios:
  • Calma la ansiedad.
  • Baja los niveles de estrés.
  • Desarrolla un mejor nivel de respiración.
  • Relaja todo el cuerpo (favoreciendo los músculos y zonas articulares logrando una mayor elongación).
  • Fortifica y tonifica los músculos y las articulaciones.
  • Otorga coordinación, fuerza y flexibilidad.
  • Contribuye en la mejoría de problemas de artrosis, artritis, problemas de columna, y otras patologías óseas similares.
  • Mejora y reduce problemas circulatorios.
  • Favorece en la recuperación de las articulaciones y músculos lesionados. (Con mayor rapidez que con otros tipos de fisioterapia).
  • Alivia dolores (óseos/ articulares, musculares, etc.) y por ende, evita en muchos casos el empleo de fármacos para el dolor.
  • Mejora la autoestima, timidez o depresión.
Hacer una clase de Yoga es muy gratificante, tanto mental y físicamente, sientes un bienestar total, mucha tranquilidad y relajación, muy importante para esta época tan ajetreada, llena de estrés. Anímate y prueba algo diferente que te traerá muchos beneficios.